Garceta común (Egretta garzetta)

Los días del pasado diciembre que he estado en Alicante y Murcia, he podido observar en muchas ocasiones ejemplares de Garceta común. Muchos de ellos los he visto sin salir de casa, puesto que mi terraza da al mar. En cuanto veía alguna de estas bonitas aves me bajaba corriendo cámara en mano, y he pasado horas tumbado en las rocas fotografiandolas. Casi todos los ejemplares se mostraban bastante confiados y me permitían estar a unos 3-4 metros, incluso mientras estaban comiendo o acicalándose.


En invierno se puede ver esta especie en todas las costas de la península ibérica, Canarias y Baleares. Y en muchos puntos de costa y del interior peninsular habita todo el año. Es un ave siempre ligada a medios acuáticos. Puede encontrarse en playas rocosas o arenosas, estuarios, deltas, salinas, arrozales, ríos y pantanos.


Se alimenta mayormente de invertebrados y pequeños vertebrados acuáticos, pero también consume animalillos terrestres. Puede comer gran cantidad de peces, crustáceos, moluscos, insectos, anfibios y en ocasiones pequeños roedores o serpientes.


Por suerte, he podido hacer fotos a algunos ejemplares mientras capturaban peces entre las rocas. Una de las garcetas me dejó flipado cuando, en el ratito que estuve observándola, atrapó más de doce peces lanzando velozmente su largo pico.


Los nidos los hacen en arbustos, en árboles o en la vegetación palustre. Los construye la hembra con material aportado por el macho y son de unos 30 cm de diámetro. La puesta es realizada en abril y consta de unos 5 huevos verdosos, que son incubados por ambos sexos. 


Los pollos son alimentados por los adultos y a los 30 días abandonan el nido para zascandilear por los alrededores. Pasados diez o quince empezarán a volar, pero hasta entonces son muy vulnerables a sufrir ataques por parte de depredadores como zorros, gatos, mustélidos grandes o aves rapaces.


Cuando las he visto buscando comida por la costa ha sido siempre en parejas o individuos solitarios, pero es una especie colonial que forma grandes grupos, que pueden ser de centenares de ejemplares. En los núcleos reproductores muchas veces conviven con otras especies cercanas como martinetes o garcillas bueyeras.




Antiguamente y no tan antiguamente, estas garcetas y otras ardeidas eran perseguidas para obtener sus vistosas plumas, que eran utilizadas para fabricar sombreros. Hoy en día sus amenazas principales son referidas a su hábitat. La degradación, contaminación o desecación de humedales en los que habita es una de las causas que afecta a su conservación. También la modificación de superficies dedicadas al cultivo de arroz puede afectar a la especie, debido a que los arrozales son lugares muy habitados por garcetas y otras aves acuáticas.



En España habitan permanentemente más de 10.000 parejas y en invierno vienen hasta 8.000 individuos más. En todo el continente europeo se estima que hay alrededor de 68.000-94.000 parejas reproductoras y es una especie que ha incrementado bastante sus poblaciones en las últimas décadas.




Mientras hacía las fotos anteriores a las garcetas observé también otras especies como gaviotas patiamarillas, gaviotas de audouin, vuelvepiedras, avocetas , lavanderas, colirrojos y por supuesto, camaleones.








No hay comentarios:

Publicar un comentario